Origen de Nuna Cake Art
Siempre supe que tenía una conexión especial con la comida. He nacido y vivido mis primeros años en un pueblo de Argentina, donde la mesa era un momento muy importante y de unión familiar. Supongo que, gracias a estos momentos, nació mi pasión.
Con raíces italianas y españolas, la variedad de alimentos era indiscutible. Los dulces eran infaltables; nadie, pero nadie, era capaz de saltarse una merienda. Recuerdo con nostalgia los pasteles de mi abuela y su famosa torta canale que me hacía cada cumpleaños.
Ya viviendo en la capital, decidí estudiar publicidad, aunque nunca dejaba de pensar y cambiar recetas. Así que los fines de semana eran mi momento para cocinar y esperar con ansias el veredicto de mi familia y amigos.
Con el paso del tiempo, entendí que cocinar era más que un hobby. Hice la carrera de gastronomía y, al acabarla, decidí cruzar el charco para hacer prácticas en el Kursaal de San Sebastián, una de las mejores experiencias que he vivido.



A pesar de saber que la cocina me encantaba, no fue hasta el primer cumpleaños de mi hija que descubrí un mundo: la pastelería creativa y de modelaje. Desde entonces, he hecho cursos y, como todos, he ido aprendiendo a base de prueba y error.
Hoy, en Barcelona, con dos hijos y parte de mi familia argentina aquí, no hay un cumpleaños que se me escape. Siempre hay un buen momento para encender el horno y compartir una buena merienda.
«Hagas lo que hagas, hazlo con pasión.»